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Autor
Fernando Renjifo
Año de publicación
2008
Referencia bibliográfica
CORNAGO, Óscar (coord.), Éticas del cuerpo. Juan Domínguez, Marta Galán, Fernando Renjifo, Madrid, Fundamentos, 2008, pp. 281-320
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Texto publicado original
5 de junio 2020
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Homo politicus, v. Madrid 2003-2004

Homo politicus, v. Madrid 2003-2004 [Esta obra fue creada en Madrid a lo largo del año 2003 con Alberto Núñez, Rafa Muguruza, Paul Loustau y Abdel Hamid como intérpretes cocreadores. Fue una producción de la Compañía La República con el apoyo de la Consejería de las Artes de la Comunidad de Madrid. Se presentó por primera vez en el Teatro Galán de Santiago de Compostela el 6 de noviembre de 2003. Aquí transcribo el registro de la obra según su primera presentación en Madrid, el 28 de enero de 2004, en la Casa de América, dentro del IV Festival Escena Contemporánea.] [El público está dispuesto en forma de ‘U’. La parte abierta de la ‘U’ tiene como fondo uno de los muros blancos de la sala, donde se proyectan los textos y las imágenes en vídeo. Los cuatro intérpretes y yo ocupamos lugares sentados entre el público. Una luz blanca sin variaciones durante la obra ilumina por igual el espacio escénico y al público.]

[ANTROPOMETRÍAS] [Los días siguientes de algunas de las multitudinarias manifestaciones en Madrid en contra de la participación española en la guerra de Irak, que acabaron con una brutal represión por parte de los cuerpos antidisturbios de la Policía Nacional, aparecieron en algunas de las aceras y en los muros de los escenarios de la represión siluetas pintadas con spray de personas golpeadas, pateadas, tiradas por el suelo. En 1960 Yves Klein realiza la serie de pinturas-acción, llamadas ‘Antropometrías’, en las que mujeres pintadas de azul dejan una impresión de su cuerpo en lienzos dispuestos en los muros o en el suelo.] [ALBERTO, PAUL, RAFA y HAMID entran desnudos en el espacio escénico. Corren hacia los muros de la sala, laterales y frente, produciendo un impacto fuerte y permaneciendo unos segundos en la postura del impacto. La acción se repite intercaladamente varias veces. Acabada la acción, ocupan sus lugares entre el público. Permanecen desnudos hasta el final de la obra.]

[RAFA, PAUL, HAMID, ALBERTO y YO contamos algunos episodios de la historia de nuestros abuelos. Transcribo las narraciones:] [RAFA] Los padres de mi madre eran del valle del Soba en Santander. Vivían del campo y tenían un poco de ganado. Cuando llegó la Guerra Civil no les afectó especialmente porque Santander cayó en seguida en manos de los franquistas y además a mi abuelo no lo reclutaron. Luego, nada más terminar la Guerra cogieron lo que tenían, se vinieron para Madrid y montaron una pequeña vaquería. Los padres de mi padre eran de la zona de Orduña, que es un enclave histórico de Vizcaya dentro de Álava. Cuando se casaron vinieron a vivir a Madrid porque mi abuelo tenía aquí algún negocio. La Guerra les sorprendió estando allí, en Orduña, en el 36, en verano, y allí la pasaron entre un bando y el otro, porque fue zona de frente, hasta que cayó Bilbao. Luego nada más terminar regresaron otra vez a Madrid. [PAUL] De los padres de mi padre, él era francés, del norte, y ella era española, andaluza. Cuando estalló la Guerra Civil española ella estaba viviendo en Madrid y se puso a trabajar como enfermera en un hospital. Él, por su parte, vino a Madrid con las Brigadas Internacionales, cayó herido y fue a parar al mismo hospital donde trabajaba ella. Fue allí donde se conocieron y después se casaron. Pero cuando terminaba la Guerra Civil Española estallaba la Segunda Guerra Mundial, y mi abuelo, como era francés, fue enrolado y enviado al frente con Alemania. Nada más llegar cayó prisionero y así pasó los seis años de guerra hasta que en el 45 lo liberaron los americanos. Fue entonces cuando ya por fin se pudo reunir con mi abuela. Lo hicieron en la frontera entre España y Francia, en Pirineos, y de allí se fueron a vivir a París. Tuvieron que volver a casarse ya que su matrimonio no era válido porque se había celebrado en zona republicana y por lo civil. Los padres de mi madre eran los dos de un pequeño pueblo de Granada. Él trabajaba en el campo, sembraba cereales, tabaco, lo que da la vega de Granada, hasta que se puso a trabajar en una fábrica de yeso. Ella ha trabajado toda la vida en la casa. Por cierto, cuenta mi abuela que esa casa, cuando la compraron, les costó 500 pesetas. [HAMID] Mis abuelos paternos eran de las montañas del Rif, al norte de Marruecos, y él a la edad de 17 años fue secuestrado por el bando de Franco y llevado a Guadalajara, donde le pusieron a cavar primero trincheras y después tumbas. Más tarde volvió, no quiso saber nada de este país, y se casó con cuatro mujeres de las cuales yo de niño no sabía distinguir cuál era mi abuela sanguínea. Del lado materno, él era soldado senegalés, traído por Francia a su ex colonia de Marruecos. Combatió en la mayoría de las guerras coloniales francesas y murió en la guerra de Indochina. De él sólo conocemos el retrato de un hombre negro, con una espada en la mano y un anillo en la nariz. Su mujer, mi abuela, era de origen andalusí y la casaron con él a la edad de 14 años. Era una señora que a medida que envejecía se iba permitiendo todo aquello que de joven le habían prohibido. Yo sospecho que ya de mayor dejó de creer en dios. [FERNANDO] Mis abuelos maternos eran los dos peruanos, de Lima, y eran los dos profesores. Cuentan que él, que era profesor de Literatura, era un hispanófilo, muy amante de España, y sin embargo murió sin cumplir su sueño que era conocer España. Por el contrario mi abuela acabó viviendo muchos años en España, que era un país que no le gustaba nada, y soñaba siempre con poder volver algún día al Perú. Mis abuelos paternos eran los dos españoles, castellanos. Eran también los dos maestros. Él además era un dirigente socialista y había participado en las Misiones Pedagógicas. Nada más empezar la guerra, en el 36, los nacionales lo fueron a buscar a un pueblo de Ávila donde pasaba el verano y lo asesinaron. Entonces su mujer, mi abuela, buscó refugio, se apoyó en un hermano suyo que era general de Franco y así pudo vivir el resto de  la guerra y la posguerra con un relativo bienestar y ciertos privilegios. Nunca volvió a hablar de la época anterior a la guerra ni de su marido muerto. Se adaptó muy bien a la vida del Régimen. Como maestra que era llegó a pertenecer a la Sección Femenina. Sólo muy al final, en los últimos años de su vida, ya después de la Transición, empezó a renegar del franquismo. Los últimos días de su vida renegó de la religión católica, que había practicado durante toda la dictadura. [ALBERTO] Los padres de mi madre los dos eran de Asturias, de un pueblecito que se llama Miou, cerca de Vegadeo, en la frontera con Galicia. Él era mecánico, ella era ama de casa. Después de la guerra se vinieron a vivir a Madrid. Él contaba que durante la Guerra nunca cogió un fusil porque era el único que tenía carné de conducir en el pueblo y pasó los tres años de guerra conduciendo un camión de la Cruz Roja. Yo creo que esto es una historia que se tuvo que inventar por haber perdido la guerra. Los padres de mi padre eran los dos de Cáceres, de Extremadura. Pertenecían al bando fascista. Cuando ganaron la guerra vinieron a Madrid. Él era jefe de Correos y Telégrafos y ella ama de casa. Ella contaba que en Cáceres, en el 36, cuando empezaron los disturbios antes de la guerra, tuvo que tirar todas sus joyas por  el retrete para que los rojos no se las quitasen. Ésta es una historia que ya no sólo yo sino nadie de la familia se ha creído nunca.

[METAOBRA] [Leo por micrófono:] Aunque parezca mentira, hoy existen lugares en este país, en esta ciudad donde no se puede representar una obra si contiene un desnudo. Resulta que un desnudo en teatro todavía puede escandalizar. Entonces habría que preguntarse quiénes son los que se escandalizan y quiénes son los que censuran. Esto no deja de ser anecdótico, comparado con problemas realmente más graves, pero creemos que muy simbólico. Entonces, interpreten Uds. el desnudo no sólo como un lenguaje, sino también como una denuncia contra el puritanismo, contra la beatería, contra la doble moral y en definitiva, contra la regresión política y moral de los tiempos en que vivimos,  donde un desnudo puede escandalizar más que otras cosas. Aquí no pretendemos provocar ni escandalizar. No es la intención. No creemos que la provocación o el escándalo sean un fin en sí mismos. Son sólo un síntoma. Muchos de Uds. posiblemente sigan con agrado y complicidad esta obra. Pero tal vez también haya quien se escandalice por su forma o por su contenido. Por supuesto, cualquiera puede abandonar la sala en cualquier momento. Pero si alguien se siente herido en su sensibilidad y convicciones, que sepa que esta obra está hecha expresamente para él. Y es él el que está invitado especial y fervorosamente a quedarse hasta el final. Pero también sabemos que esta obra nace con la contradicción de que seguramente no será vista por quienes tendrían que verla. Seguramente será engullida, aplaudida, consumida. O si no, simplemente ignorada. Será posiblemente complaciente sin querer serlo. Será, por tanto, inútil. 289

[RAFA ata por la cintura con una cuerda a HAMID. Se coloca detrás de él, a unos metros de distancia, sujetando el extremo de la cuerda. HAMID, de pie, en el centro del espacio, inclina en línea recta su cuerpo hacia delante, hasta el límite del equilibrio. Da brazadas y respira como si estuviese nadando.] [ALBERTO persigue a PAUL. Corren en círculo por la periferia del espacio, cerca del público.] [ALBERTO y RAFA, agachados a cuatro patas, encajan sus cabezas por debajo del hombro del otro y ejecutan un enfrentamiento de fuerzas, a la manera de una lucha de ciervos. La acción se repite tres veces.] [PAUL y HAMID realizan una acción similar a la anterior, con los cuerpos erguidos.]

[TEXTO PROYECTADO] Desaparecen las fuentes de las ciudades. El agua para beber cuesta dinero. El que no tenga dinero, que no tenga sed. [TEXTO PROYECTADO] Los bancos de las plazas se dividen en partes individuales para que uno no pueda recostarse. Para que los mendigos no puedan dormir en ellos.  Para que parezca que no hay mendigos. [TEXTO PROYECTADO] El que tiene, que ostente. El que no tiene, que se esconda.

[RAFA sostiene a la altura de su pecho un cojín grande blanco. PAUL da golpes con fuerza sobre el cojín como un boxeador entrenando.] [ALBERTO por micrófono, en voz baja, desde fuera de la ‘U’:] Déjalo. No tiene sentido. No merece la pena. Las cosas siempre han sido así. Qué le vamos a hacer. No se puede ver todo tan negro. Tú sólo no puedes cambiar las cosas. Relájate. Disfruta. En el fondo las cosas no están tan mal. Por qué haces tanto ruido. Céntrate. Por qué no eres como todo el mundo. Por qué no gastas tus energías en otra cosa.

[ALBERTO y RAFA se tumban bocabajo. HAMID y PAUL se ponen de pie sobre sus espaldas. ALBERTO y RAFA se van irguiendo, hasta que HAMID y PAUL quedan de pie sobre sus hombros. La acción se mantiene hasta que pierden el equilibrio.]

[ALBERTO ata por la cintura con una cuerda a PAUL y se sienta en una silla en el extremo de la ‘U’ sujetando la cuerda. PAUL de pie, atado, a unos metros de distancia. Intenta avanzar, a veces violentamente, más allá de lo que le permite la longitud de la cuerda. ALBERTO se lo impide trayéndolo con fuerza hacia sí. PAUL descansa. Se sienta cerca de ALBERTO, que le ofrece un vaso con agua. PAUL bebe. Nunca lo mira. Se vuelve a poner de pie y vuelve a intentar alejarse. Después de varios intentos desiste y se mueve sólo en el espacio que le permite la longitud de la cuerda, sin llegar a tensarla.]

[TEXTOS PROYECTADOS] El mundo está pensado por y para los que tienen el poder El poder siempre busca los medios para perpetuarse Las decisiones fundamentales no se consultan La falta de oportunidades parece culpa de quien la padece, y se vio que eso era bueno A la gente se le engaña como a chinos, y se vio que eso era bueno Generar la mayor cantidad de cómplices posible es una manera de hacer que no haya responsables Lo peor es ser cómplices obligados Lo peor es que son intereses muy mezquinos los que mueven el mundo Un interés mezquino siempre tendrá más fuerza que un ideal Lo peor es la justificación y legitimación de lo peor La falta de honestidad es lo más común [TEXTO PROYECTADO] La batalla está perdida [TEXTO PROYECTADO] El mundo para ellos [TEXTO PROYECTADO] El único progreso es el moral

[RAFA se agacha tomando la postura y el gesto de un mono. Recorre el espacio. Se vuelve a erguir y sale.] [PAUL y HAMID hacen lo mismo. Se reconocen el uno al otro como dos animales que se encuentran por primera vez. RAFA se suma. Reconocimiento de fuerzas.] [ALBERTO vuelca entre ellos un cubo de patatas y se suma también como mono. Las patatas ruedan por el suelo. Los monos se excitan y emiten gruñidos. Pelean entre ellos y las utilizan como arma. Las arrojan violentamente contra los otros, contra los muros y contra el suelo. En un momento dado los cuatro se yerguen y recuperan la postura humana. PAUL coge una tiza. Hace un círculo alrededor de unas patatas y dice “Esto es mío”. Todos se sientan en sus sitios.]

[HAMID] Esto es mío porque yo lo vi antes. [RAFA] Me gusta a mí más que a nadie. Por eso es mío. [ALBERTO] Perteneció a mi padre, al padre de mi padre, al padre de mi abuelo y al abuelo de mi abuelo. Por eso me pertenece a mí. [PAUL] Esto es mío porque yo he pagado más dinero por ello.  [HAMID] Esto es mío porque Dios me lo ha dado y vosotros, que yo sepa, no creéis en Dios. Así que esto es mío. [ALBERTO] Yo soy el único que lo trabaja y que lo cuida. Si no fuera por mí estaría abandonado. Por eso es mío. [RAFA] Yo sé que esto es mío. Es verdad que me gustaría que fuera más grande, o bastante más grande, pero es lo que hay, y es mío. [PAUL] Esto es mío, lo que ocurre es que me lo robaron, pero yo considero que sigue siendo mío. [HAMID] Esto es mío porque estaba escrito, ¿lo veis?, ahí lo pone. [Escribe su nombre en árabe dentro del círculo.] [RAFA] Esto es mío porque me lo he ganado con el sudor de mi frente. O con el sudor de la frente de otros, da igual. [ALBERTO] Esto es mío porque yo eché a los que estaban. [PAUL] Esto es mío porque lo necesito. [RAFA] Si yo soy el más fuerte, esto tiene que ser mío. [HAMID] Todo lo que hay ahí dentro es como yo, nos parecemos, somos iguales, idénticos. Así que es mío.  [ALBERTO] A mí me han dicho que esto me pertenece a mí. [PAUL] Esto es mío porque yo soy el único capaz de vivir aquí dentro. [RAFA] Yo sé que es mío, aunque no sé muy bien qué hacer con ello. [ALBERTO] Yo no sé muy bien por qué, pero sé que es mío.

[PAUL camina por el espacio sobre el cuerpo de ALBERTO.]

[METAOBRA] [Leo por micrófono:] Esta obra puede parecer poco teatral. No hay diálogos, no hay personajes y no hay historia, que es lo que se supone que es el teatro. Pero lo más importante no es que sea teatro o no. Los problemas de clasificación son, de por sí, reaccionarios, y distraen la atención de lo principal. Normalmente la literatura, el cine, el teatro han criticado la realidad contando historias.  El príncipe Hamlet hace representar a los cómicos delante de su madre y del amante de su madre el crimen que cometieron. Los asesinos se levantan y se van. Cortan la representación. El problema de hoy en día es que nadie se da por aludido de nada. Y esto es el fin de la política, lo más apolítico que existe. El problema de hoy en día es que todos somos cómplices de todo. Y generalmente la realidad supera la ficción. La realidad resulta inverosímil, la ficción corta. Por eso aquí no contamos ninguna historia. Parece que la metáfora ya no tiene valor. Por eso esta obra puede parecer impúdica, demasiado explícita, evidente. Porque de hecho intenta ser explícita. Hay que aprovechar este espacio como espacio de realidad y no de ficción. Hay que ser impúdicos, excesivamente explícitos. Aunque tampoco sirva para nada. Se puede pensar también que el teatro no es un lugar para hablar de política. Cuando el teatro es, desde sus orígenes, por naturaleza político.  Se puede pensar también que no estamos hablando de política. Cuando nosotros creemos que sí estamos hablando de política.

[PAUL y ALBERTO, al fondo del espacio, de espaldas al público. PAUL se limpia el culo con papel higiénico. ALBERTO se agacha sobre un cubo de agua y se lava el culo con agua.] [HAMID y RAFA, frente a frente, a un lado del espacio. HAMID, con guantes de látex, examina el pelo, las orejas, los orificios nasales, los párpados, la boca, el ano, el pliegue entre las piernas por debajo de los testículos y la planta de los pies de RAFA.] 15.

[RAFA traza una línea recta con tiza en el suelo dividiendo el espacio en dos.] [Desde sus sitios:] [PAUL] Yo me pregunto quién ha dibujado esta línea. Y por qué la ha dibujado así y no así, en perpendicular, o en diagonal, porque la cosa sería muy distinta. [ALBERTO] A mí me gusta que el espacio esté separado en dos. Me gusta estar en esta  parte, me siento más resguardado. Me gusta la gente con la que me ha tocado, hay más patatas… [RAFA] A mí me sorprende esta línea blanca. Yo siempre pensé que las líneas eran una abstracción, algo que servía para explicar otras cosas. Pero no, veo que se pueden hacer realidad, y aquí tenemos, una línea. [HAMID] La verdad es que yo no sé qué decir a propósito de una línea blanca. [PAUL] Estaba pensando que nosotros podemos ver esta línea porque estamos lo suficientemente cerca o porque el trazo es lo suficientemente grueso. Pero si nos alejásemos, o el trazo fuese más delgado, infinitamente más delgado, no podríamos verla, con lo cual podríamos decir que no existe. [ALBERTO] Yo cuanto más miro esta línea, más ganas tengo de cruzar al otro lado. [RAFA] Yo veo que podría colocarme a ese lado de la línea, o a este lado, o incluso podría estar con un pie en un lado y otro en el otro. Pero lo que me queda claro es que no puedo estar en  la línea. Físicamente, vamos, que no quepo. [HAMID] Estoy cada vez más convencido de que esta línea ha cambiado radicalmente  nuestras vidas. Ha habido un antes y un después del día en que apareció la línea. Ya nada volverá a ser igual. [PAUL] ¿Esto es una línea o una raya? [ALBERTO] Yo creo que en verdad esta línea marca la intersección de dos planos infinitos, uno horizontal, sólido, que vemos, y otro vertical, que no vemos, pero que está ahí, y que dividen el universo en cuatro cuadrantes, de tal manera que si queremos pasar a uno de los otros cuadrantes nunca podremos porque siempre estará uno de estos planos que nos lo impide, aunque no lo veamos. [RAFA] A mí al principio no me gustaba mucho esta línea, pero ahora ya me he acostumbrado. Es más, no me puedo imaginar estar en este mismo espacio si no estuviera la línea. Incluso me da miedo pensar que en un momento dado pudiera no estar aquí la línea con nosotros. [HAMID] Tengo que confesar que desde que está aquí esta línea yo ya no tengo pesadillas, sólo sueños felices, en los que casi siempre aparece la línea y me lleva a pasear, nos vamos a la playa, al zoo… [PAUL] Yo hasta ahora pensaba que esto era una línea blanca. Pero me pregunto si esta línea tiene un principio y un final, o no lo tiene. También puede ser que esta línea no sea sólo esta línea, sino que forme parte de un dibujo más grande, con más líneas. Incluso puede ser que esta línea no sea recta. Aunque si la línea está dibujada sobre la superficie de la tierra, y la tierra es redonda, la línea tiene que ser curva. [ALBERTO] Yo me pregunto si la lluvia borraría o no borraría esta línea.

[PAUL por micrófono desde fuera de la ‘U’:] Tradicionalmente la ciencia ha visto en los chimpancés a los antecesores más directos conocidos del hombre. Pero relativamente hace poco tiempo se ha descubierto otra especie de monos genéticamente tan cercanos al hombre como los chimpancés. Son los monos llamados bonobos, que viven en los bosques del antiguo Zaire, y que comparten con el hombre al menos un 98% de su ADN. Los bonobos son genéticamente tan cercanos al hombre como un zorro a un perro. El interés de este descubrimiento consiste en que estos monos presentan un tipo de comportamiento social radicalmente distinto al de los chimpancés. Los chimpancés se caracterizan por la agresividad, la pelea, las estructuras jerárquicas de poder y una clara dominación del sexo masculino. Por el contrario, los bonobos se caracterizan por la armonía social, la ausencia de violencia y de estructuras de poder, y por la dominación del sexo femenino, aunque ejercida de una manera tan ligera y poco evidente que algunos investigadores han visto en la sociedad bonobo una especie de co-dominación o igualdad entre lo sexos. Los bonobos sustituyen la agresión por el sexo. En las comunidades de bonobos se utilizan las relaciones sexuales de modo generalizado para regular la vida social, con independencia de la función reproductiva. Practican relaciones sexuales en todas sus posibles combinaciones: machos con hembras, machos con machos, hembras con hembras y jóvenes con adultos. Mediante los contactos sexuales generan vínculos, alivian tensiones, neutralizan rivalidades y fijan alianzas o forman los grupos. En otras especies animales, incluso en el hombre, se observa la utilización de actos sexuales como mecanismo de reconciliación. Pero la particularidad de los bonobos consiste en que no utilizan el sexo como mecanismo de reconciliación, sino en cuanto aparece la posible causa de conflicto, para evitarlo. Por ejemplo, cuando un grupo descubre un árbol cargado de frutos, los machos presentan inmediatamente erecciones, e invitan a las hembras y a los otros machos a tener relaciones sexuales con ellos antes de empezar a comer los alimentos. No se trata de una excitación producida por el hecho de haber encontrado alimentos, ya que no sólo la comida, sino cualquier cosa que despierte el interés de más de un bonobo al mismo tiempo, tiende a generar un contacto sexual. Si dos bonobos se encuentran un objeto desconocido, se montan brevemente el uno al otro antes de jugar ambos con el objeto. También, si un macho aparta a otro de una hembra, luego los dos machos se reúnen y se frotan los escrotos. Los actos sexuales incluyen penetración, frotamientos genitales, sexo oral, besos con lengua y masturbación o masajes genitales recíprocos. Los contactos sexuales entre los bonobos son mucho más frecuentes que entre otros primates. Sin embargo, su tasa de reproducción es aproximadamente la misma que la del chimpancé. Los bonobos comparten con el hombre la separación parcial entre sexo y reproducción. Otra particularidad de los bonobos es, con bastante frecuencia, la copulación cara a cara, cuando esta posición era tradicionalmente considerada como una innovación cultural exclusivamente humana, algo que se creía necesario incluso enseñar a los pueblos llamados primitivos en los que no se daba, por lo que se conoce como postura del misionero. Entre los machos bonobos son frecuentes los frotamientos genitales, tanto uno de espaldas al otro, como ambos de frente. Practican también la llamada ‘esgrima de penes’, que consiste en que dos machos, colgados frente a frente de una rama, hacen chocar y frotan sus penes erectos. Pero mientras que en los chimpancés son los machos los que forman grupos jerarquizados, con altos grados de asociación y competición, en las sociedades bonobo los machos apenas se asocian entre sí, y son las hembras las que generan los vínculos y forman los grupos. Estas alianzas entre hembras adultas se realizan mediante frotamientos genitales. Así, en los bonobos, los lazos más importantes son los secundarios, no los basados en el linaje o en el parentesco, sino en los hermanamientos artificiales. [Texto basado en artículos científicos.]

[PROYECCIÓN DE VÍDEO] [MANUEL, de cuatro años de edad, hace preguntas. La proyección se desplaza circularmente por los muros del espacio. El público interfiere en la proyección, generando sombras sobre ella.] [Trascripción de algunas de sus frases:] ¿Por qué tengo que peinarme? / ¿Por qué esto se llama paso de cebra? / ¿Por qué tenemos que pagar el alquiler de la casa? / ¿Qué es un alquiler? / ¿Por qué los euros no se meten en la boca? / ¿Es malo? ¿Tira bombas? Entonces es malo. / ¿Por qué la gente va en tren? / No, digo los otros, si ya tienen moto y coche…

[RAFA por micrófono:] Estoy convencido de que los bollos que hacemos en la fábrica son los peores del mundo. Si las colocas bien, la gente compra pilas aunque no necesite pilas para nada.  Yo sé muy bien lo que se puede vender o no en una galería de arte. Sí, sé que es una tontería vestir a los niños de marca, la camisetita de marca, los pantaloncitos de marca… Pero bueno, es lo que ellos quieren, y la verdad es que quedan muy monos. Las canciones que hacemos son malísimas, no dicen nada y además son todas iguales, pero funcionan, oye, y nos estamos forrando. Esas croquetas congeladas, la verdad es que nadie sabe de qué están hechas, yo creo que deben ser hasta perjudiciales para la salud, pero es la única manera de que los niños se coman el pescado. Ya sabemos que lo que el público quiere es entretenerse y punto. Es perfecto. Con el alquiler de la otra casa nos pagamos la letra entera de ésta, y además nos sobra. Es perfecto. Pero si es muy fácil. Tú lo que tienes que hacer es montarte una sociedad con tus hijos, aunque tengan cinco años, da igual, y así pagas la mitad de impuestos. Cuando alguien me viene y me dice algo o me protesta, yo siempre le digo lo mismo, mire, yo sólo soy la cajera. [Simultáneamente ALBERTO, HAMID y PAUL salen y vuelven a entrar con carteles escritos a mano. Luego se  suma RAFA. Dejan los carteles en el suelo y permanecen a su lado en una determinada postura. En estos carteles se lee:] FRÁGIL ME RINDO DISCULPEN LAS MOLESTIAS NI DENTRO NI FUERA SELECCIÓN NATURAL CUESTIÓN DE NÚMEROS [RAFA, PAUL y HAMID salen y vuelven a entrar con tacones y carteles en la mano donde se lee LIBERTAD, FRATERNIDAD, IGUALDAD. Recorren el espacio mostrando los carteles al público. En un momento dado paran y muestran el reverso de los carteles, donde se lee, respectivamente, DEMOCRACIA, AYUDA AL DESARROLLO, JÓDETE. Recorren el espacio mostrando los carteles al público. ALBERTO ha permanecido sentado al lado del cartel donde se lee NI DENTRO NI FUERA.]

[PAUL, de pie, en el centro del espacio, se pone y se quita camisetas con eslóganes e iconos políticos de movimientos de izquierda.] [Al mismo tiempo, ALBERTO, RAFA y HAMID desde sus lugares:] [ALBERTO] Estoy convencido de que aquí hay algunos de ellos. Pero si se les preguntara, lo negarían. Y eso es porque tienen problemas de conciencia. Lo peor de ellos es su doble moral. [RAFA] Yo estoy seguro de que aquí hay algunos de ellos que no tendrían ningún problema en reconocer quiénes son y cómo son. No tienen ningún problema de conciencia. Piensan que todo el mundo debería ser y debería pensar como ellos. Que así las cosas irían mejor. Están convencidos. [HAMID] Yo me imagino que aquí también habrá algunos de ellos que no tienen conciencia de ser parte de ellos. Ni siquiera lo sospechan. Y pueden ser capaces de llevar toda una vida sin darse cuenta. [ALBERTO] Yo he nacido entre ellos y he sido educado para ser uno de ellos. [RAFA] A mí me parece muy confuso hablar de ellos. [HAMID] Yo creo que está muy claro quiénes son ellos y cómo son. [ALBERTO] Pero se disfrazan de lo que haga falta. Lo más perverso de ellos es hacernos creer que no existen. [RAFA] Algo que les caracteriza es su especial habilidad para apropiarse del discurso del contrario y volverlo siempre a su favor.  [HAMID] Ellos tienen la capacidad de creerse sus propias mentiras. Y no se sienten responsables de nada. [ALBERTO] Ellos, por definición, siempre ganan, porque son ellos los que manejan las reglas. [RAFA] A veces tengo la tentación de ser uno de ellos. [HAMID] Yo creo que no hay término medio. O se está con ellos o contra ellos. No se puede ser neutral. [ALBERTO] A ellos les gusta incluso que se metan con ellos.

[RAFA traza una línea con tiza en el suelo. Cada uno toma carrerilla, salta desde la línea y marca con tiza la longitud de su salto.]

[PAUL dibuja con tiza en el suelo el mapa de África. Dibuja algunas fronteras políticas y escribe el nombre de algunos países.]

[PAUL camina por el espacio sobre el cuerpo de ALBERTO.] [Simultáneamente se vuelven a proyectar algunas de las frases de la acción número 9.]

[ALBERTO, sentado, entona las primeras frases de algunas canciones políticas y de protesta, vinculadas a movimientos de izquierda en España, Latinoamérica y Portugal.] [RAFA y HAMID se enfrentan en ‘lucha de ciervos’, como en la acción número 4. Sus fuerzas son muy descompensadas.]

[TEXTO PROYECTADO] [Las frases aparecen poco a poco, conformando un muro de palabras que ocupa toda la pared del fondo de la sala:] Abuso de poder. Autoritarismo. Concentración del poder en una sola persona. Eliminación de disensiones internas. Apariencia de unidad. Minimizar al contrario, infantilizarlo, ridiculizarlo, no tomarlo en  cuenta, reírse de él, marginarlo, ignorarlo. Eliminar toda oposición, llamándola delincuente, subversiva, terrorista, o si no, idealista, utópica o poco seria. Engañar con el lenguaje, jugar con las palabras, cambiarles interesadamente de significado. Hacer creer que la que se practica es la única opción posible. Apelar al instinto de conservación. Lo contrario es inseguro, es inestable. Buscar aliados. Favorecer minorías compradas y sumisas por favorecidas. Respetar la legalidad sólo en beneficio propio. Ilegalizar a diestra y siniestra. Descaro. Altivez. Inmunidad. Aparato de propaganda para inventar y maximizar logros. Manipulación de la información. Control de la información. Desviación de la atención de la opinión pública. Creación ficticia de problemas. Solución ficticia de problemas. No escuchar. No responder. No reconocer nunca un fracaso. Saber disfrazarse de progresista, de antirracista, de antixenófobo, de antihomófobo si es necesario, para adecuarse a los tiempos. Practicar la devastación, luego la caridad. Facilidad para la represión. Atacar los síntomas y no las causas. Soñar con un partido único. Aumento de la simbología patriótica. Delirios de grandeza. [Simultáneamente, RAFA por micrófono:] En 1933, en Alemania, el partido nacionalsocialista de Hitler ganó democráticamente las elecciones. [ALBERTO corre hacia un muro lateral produciendo un impacto fuerte y permaneciendo en la postura, de igual modo que en la acción número 1.] [PAUL, de pie, a un lado del espacio, tiene en las manos su ropa doblada y sus zapatos.]

[METAOBRA] [Leo por micrófono:] Esta obra ha sido subvencionada con 12.000 euros por la Consejería de las Artes de la Comunidad de Madrid, ahora Consejería de Cultura y Deportes. Algunos pensarán que las Artes no deben ser subvencionadas. Algunos se preguntarán en qué se han gastado esos 12.000 euros. A algunos les parecerá una vergüenza que una obra así sea subvencionada con dinero público. A nosotros de algún modo también nos avergüenza ser subvencionados por la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid. En realidad lo que nos avergüenza es la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid. En realidad lo que nos avergüenza es el gobierno de la Comunidad de Madrid. En realidad lo que nos avergüenza es cualquier gobierno como el de la Comunidad de Madrid. En realidad lo que nos duele es que esta obra, al precio de 12.000 euros, acabe siendo muestra de la liberalidad y tolerancia de la política cultural de la Comunidad de Madrid. Entonces preferimos que se avergüencen también ellos de nosotros. Y que sepan que el dinero público no siempre sirve para comprar silencios y conformidades.

[RAFA, PAUL y HAMID gatean e imitan el llanto de niños pequeños. Dejan de gritar cuando ALBERTO coloca un chupete en la boca de cada uno.] [ALBERTO por micrófono:] Primera ley del movimiento o principio de la inercia: Todo cuerpo continúa en su estado de reposo o de movimiento uniforme y rectilíneo si sobre él no actúa ninguna fuerza.

[ALBERTO, RAFA, PAUL y HAMID imitan en silencio los movimientos y acciones propios de la participación en una manifestación de protesta.] [ALBERTO, RAFA, PAUL y HAMID, por parejas, se enfrentan en pulsos de fuerza.]

[TEXTOS PROYECTADOS] Renunciar al poder Renunciar a tener Renunciar a triunfar Renunciar a obedecer Renunciar a consumir Renunciar a creer Renunciar a explotar Renunciar a someter Renunciar a participar en el juego Renunciar a seguirles el juego Renunciar a ser primera potencia Renunciar a ser potencia económica Renunciar a ser potencia militar Renunciar a ser Primer Mundo Renunciar a ser de los Grandes Renunciar a influir Renunciar a tener un ejército Renunciar a tener servicio Renunciar a estar por encima Renunciar a tener privilegios Renunciar a ganar La renuncia como forma de libertad La renuncia como forma de justicia La renuncia como forma de acción [Simultáneamente, ALBERTO, RAFA y PAUL, de pie, contraen y expanden lo más posible sus vientres. Se desfiguran en extremadamente delgados y extremadamente gordos.]

[RAFA sentado, con un vaso de agua en la mano:] Bienestar Progreso Justicia Derechos Humanos Seguridad Terrorismo Democracia Libertad [Después de emitir cada palabra, bebe un sorbo de agua y se enjuaga la boca.] [ALBERTO sentado, en frente de RAFA:] Por la falsa izquierda Por los lavados de conciencia Por los bienpensantes Por los que no se dan por aludidos Por los que no se acuerdan de nada Por los que creen que el fin justifica los medios Por las cegueras voluntarias Por los que se creen todo Por los que transigen demasiado Por los que desprecian la utopía [Escupe en el suelo después de cada frase.]

[PROYECCIÓN SONORA] [Audio con fragmentos de testimonios de hombres y mujeres que participaron en las colectividades anarquistas de Aragón y Cataluña en los años veinte y treinta.]

[METAOBRA] [Leo por micrófono:] Se puede pensar que esta obra es panfletaria. Entonces, como es panfletaria, y suena a discursos y a luchas pasadas de moda, todo lo que se dice puede quedar convenientemente desautorizado. Ya no hace falta pensar en ello. Se puede pensar que esta obra es contradictoria. Porque efectivamente estamos llenos de contradicciones. Esta obra es muy fácil de criticar. Esta obra no intenta ser un buen espectáculo. Esta obra no intenta ser un buen producto comercial. En la sociedad del espectáculo y de las grandes producciones, la renuncia a la espectacularidad es deliberadamente intencionada. El trabajar con pocos recursos no es siempre la imposibilidad de lo contrario, sino también una opción, una opción política. En la cultura de números y de masas, aquí ni se mueve dinero ni se mueven masas. Por eso aquí puede haber un residuo de libertad. Por eso éste es un lugar privilegiado y libremente escogido. Esta obra no pretende ser un éxito. Hoy en día todo éxito resulta sospechoso. Pero esta obra no pretende tampoco ser un fracaso. Intentamos que en esta obra no haya resentimiento ni satisfacción. Por eso al final de la obra no vamos a saludar. Siéntanse Uds. libres de aplaudir o no. El aplauso por convención es una manera de matar lo que se acaba de ver. El aplauso al final de una obra es una posibilidad de manifestarse. Intentamos que esta obra no se convierta en un producto, en un producto más de consumo cultural. Ésta es la frustración del arte contemporáneo, cuando se convierte en inútil porque no llega a sus destinatarios, cuando se convierte en complaciente sin querer serlo. Ésta es la trampa de la que nos es difícil salir. Si habéis disfrutado cómplicemente de esta obra, es inútil complacernos mutuamente. Que la alegría que produce toda afinidad no encubra que lo que realmente compartimos es un desagradable malestar.

[ALBERTO, RAFA, PAUL y HAMID, como monos, imitan gestos y posturas del público. Aplauden.

33.

[PROYECCIÓN DE VÍDEO] [Plano corto de ANTONI MORA. Trascripción de sus palabras:] Habría que pensar seriamente el que todos al final reconociéramos que esto no ha salido bien, que la aventura de la creación ha fracasado y que tenemos que poner fin a todo esto. Si todo ha sido un fracaso absoluto, reconozcámoslo y pongamos en práctica el dejar de ejercer de hombres, no hagamos nada, no nos reproduzcamos más, que el niño que haya nacido ahora mismo, que el bebé ahora recién nacido sea el último niño que haya nacido, administrémonos todos los que quedamos en el planeta, nos lo pateamos, vivimos como reyes, nos cuidamos los unos a los otros, todos los niños ahora se reparten por todos los puntos del planeta para que puedan vivir y crecer tranquilamente, somos las últimas generaciones que ya no generamos nada, vivimos con mucha tranquilidad, seguro con unos cuantos kilos de melancolía tremenda, nos dedicamos con todo ese potencial técnico que hemos acumulado a lo largo de los siglos sencillamente a mirar los atardeceres, a escuchar todas esas músicas de siglos, leer todas esas historias escritas hasta ahora, nos vamos muriendo, individuo a individuo, generación a generación, hasta que quede la última, que queden los últimos niños que ya serán hombres, que ya serán viejos, que serán viejos muy tristes porque no tendrán ni hombres que les cuiden, ni jóvenes a la vista, ni niños que correteen por ahí, todo será un remoto recuerdo, que vayan muriendo, que no quede nada, y ahí estará el último hombre. [RAFA sostiene a la altura de su pecho un cojín grande blanco. PAUL da golpes con fuerza sobre el cojín como un boxeador entrenando.] [Ídem acción número 6, sin texto.] [Abandonamos el espacio.]

34.

[TEXTO PROYECTADO] Porque es nuestro el exilio. No el reino. J. A. Valente  [TEXTOS PROYECTADOS] Homo politicus Abdel Hamid Paul Loustau Rafa Muguruza Alberto Núñez Antoni Mora Manuel Muñoz da Silva Marta Azparren David Picazo Fernando Renjifo Producción: Compañía La República Obra subvencionada por: Consejería de las Artes de la Comunidad de Madrid. Madrid, 28 de enero de 2004 [Esta obra se presentó también en el Teatro Pradillo de Madrid, en la Fundición de Bilbao, en Guardetxe de San Sebastián, en el Teatro Francisco Rabal de Pinto, en el Teatro del Mundo de Alcalá de Henares, en La Nave de Aranjuez, en La Colegiata de Gijón, en La Fundición de Sevilla, en el Teatro de los Manantiales de Valencia y en el Centro Cultural Helénico de la Ciudad de México, entre noviembre de 2003 y marzo de 2007.] Acción número 10. Rafa Muguruza. Homo politicus, v. Madrid. Fot. Marta Azparren.

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